Hola a todos!

Quiero compartir con vosotros los ejercicios que hacemos en la asignatura Métodos de creatividad.

En este blog se admite de todo; sólo una condición: debes mirarlo por el lado creativo ;).




LA PERFORMANCE

Hoy es 19 de noviembre de 2010, son las 9.00 h.
Nos disponemos a realizar una performance en los trenes de cercanías. Para ello, vamos ataviados con escapularios que reflejan imágenes de la ciudad, unas maletas que enuncian un poema de Machado, unos altavoces de los que  emergen sonidos de locomotoras y muchas ganas de que la gente nos cuente sus experiencias en los viajes.
El objetivo fundamental de esta performance es una reflexión, con una mirada poética sobre el mundo del viaje, esa relación entre el arte y la publicidad.
Los viajeros, nos han escrito  asombrosos retazos, como este:
"Dentro de mi corazón, guardo un rincón para ese trayecto deseado, que quizá nunca ha llegado, por no ser el adecuado".
Os dejo el poema de Machado que utilizamos para que disfrutéis de él:
EL TREN
      Yo, para todo viaje
—siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera—,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar,
yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
tan lindos... para marcharse.
Lo molesto es la llegada.
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
que sabe bien el camino!
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
¡Frente a mí va una monjita
tan bonita!
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
—esas rosas amarillas—
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz...
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse!...
¡Y la niña que yo quiero,
ay, preferirá casarse
con un mocito barbero!
El tren camina y camina,
y la máquina resuella,
y tose con tos ferina.
¡Vamos en una centella!


No os perdáis el artículo de ABC.

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